Transformación digital: alternativa contra el coronavirus en los negocios

 

La confirmación de la llegada del coronavirus (Covid-19) a México, por parte de las autoridades la Secretaría de Salud (SS), representa un reto no solo para el Estado; sino también, para las empresas que deben continuar con su operación sin arriesgar a sus empleados al contagio de este virus que -hasta estos días- ha cobrado la vida de cuatro mil personas en el mundo.

 

Para nada es una labor sencilla. Pero, a diferencia de otros años, en los que este tipo de problemas de salud representaban un letargo de incertidumbre productiva (basta recordar el parón económico, derivado de la Influenza AH1N1, que representó a México una pérdida de 0.7% del PIB en 2009), este año las condiciones podrían no ser tan adversas para el país gracias a la Transformación Digital.

 

Y es que este cambio se ha dado de forma cada vez más rápida. Hace poco más de 10 años, las compañías nacionales miraban -con temor- cómo la pandemia que entonces se extendía, les representaba no sólo graves riesgos en la salud de su personal; sino además, graves afectaciones en su operación. Ambas condiciones se cumplieron. Una década después, el panorama es completamente distinto. De manera evidente, la Transformación Digital cambió el contexto en el que las compañías pueden estar preparadas para afrontar al Covid-19 y sus efectos económicos.

 

Por ejemplo, en otros países como China, se adoptaron diferentes medidas ante la aparición del virus, tales como el uso de formularios online para identificar síntomas de población con sospecha de contagio; consultas virtuales con especialistas por internet; además del uso de drones para rociar desinfectante en zonas con altos niveles de propagación del virus. Pero sus medidas van más allá.

 

En esa nación asiática existen compañías que -desde hace años- han apostado por la Transformación Digital y recursos que derivan de ella (como el home office), que hoy les permite tener medidas de contingencia con las que enfrentar el coronavirus y sus efectos financieros que -se estiman- superarán los 280 millones de dólares, según datos de Capital Economics.

 

¿Y qué ocurre con México? Apenas el año pasado, se calculaba que siete de cada 10 compañías en territorio nacional no habían iniciado ya este cambio. Ello supondría -de manera general- que solo 30% de las grandes firmas en el país estarían ya preparadas para enfrentar la pandemia. ¿Y el resto?

 

Constantemente, se destaca la importancia de sumarse a este cambio que engloba no solo una mayor relevancia hacia lo tecnológico; sino también, en la forma de concebir y entender cómo opera y se dirige una compañía.

 

Ya lo vimos con el caso de China: si allá, por ejemplo, no hubiera un antecedente que entendiera y viera los beneficios del trabajo remoto, como una medida efectiva para no detener la producción en cualquier negocio, hoy el impacto económico, causado por esta situación, resultaría más caótico de lo que ya es.

 

La realidad de una economía cada vez más digitalizada permite hoy, por ejemplo, tener el desarrollo de apps que ayudan -entre otras propósitos- a generar medios virtuales de pago que no detienen el ejercicio bancario; o bien, las que permiten la conectividad a distancia en tiempo real y que mantienen la colaboración permanente de equipos de trabajo.

 

Ante este panorama, es importante que los empresarios entiendan e inviertan en innovación, capacitación y el uso de las nuevas tecnologías: todo englobado en la Transformación Digital. Más como una forma preventiva ante lo que parece inevitable: un efecto negativo que el Covid-19 traerá para los mercados internacionales.

 

El principal obstáculo para el país es que en algunas empresas mexicanas aún persiste una resistencia a pagar los costos que representa un cambio como éste, como un elemento central y de manera sorprendente, algunas de ellas los siguen calificando como “excesivos”.

 

El tiempo es, aquí, un elemento crucial. Y no es para menos: las empresas nacionales requieren entender las nuevas formas de trabajo -como el home office o la virtualización- como prácticas que, de no establecerse, pondrían en grave riesgo su crecimiento y desarrollo en los próximos meses.

 

Ante este contexto, es recomendable que las compañías mexicanas -que aún no se han sumado a la Transformación Digital- aceleren el proceso y comiencen a incluir y desarrollar herramientas que les permitan no solo sobrevivir al coronavirus y sus efectos económicos; sino además, destacar en el mercado y convertirse en referentes.

 

Luis Battilana. Director general Baufest México

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