Tecnología cuántica, el Qbit llega para quedarse
Tecnología cuántica, el Qbit llega para quedarse. La Tecnología Cuántica (QT) representa una de las más importantes tendencias tecnológicas del futuro inmediato. No por casualidad, la Organización de las Naciones Unidas ha declarado 2025 como el Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuánticas, celebrando así el centenario del desarrollo inicial de la mecánica cuántica.
De acuerdo con el cuarto informe anual del Monitor de Tecnología Cuántica de McKinsey, la QT está ganando terreno en todo el mundo, ámbito donde están en auge cuantiosas inversiones y los avances se multiplican. El trabajo de los investigadores Henning Soller, Martina Gschwendtner, Sara Shabani y Waldemar Svejstrup demuestra que el aumento de la inversión y la innovación más rápida de lo esperado, impulsarán el mercado cuántico a 100 mil millones de dólares en una década.
Las dos caras de un mismo bit
La unidad básica de información de la computación basada en tecnología cuántica es el Qbit, que a diferencia del bit convencional, pueda ser cero y uno a la vez, y admite la superposición de unos y ceros, los dígitos del sistema binario. La multiplicidad de estados del Qbit abre la factibilidad de que con 30 de ellos sea posible realizar 10 billones de operaciones en coma flotante por segundo, es decir, unos 5.8 billones más que la videoconsola PlayStation más potente del mercado, sin un procesador ni un dispositivo de memoria.
Los tres pilares fundamentales de la tecnología cuántica son la computación cuántica, la comunicación cuántica y la detección cuántica. Sin duda, esta tecnología incidirá en muchas industrias como productos químicos, ciencias de la vida, finanzas y movilidad, las cuales experimentarán el mayor crecimiento.
Los milmillonarios del Qbit
Cuanto más transcurre el tiempo, mayores son las expectativas que genera esta novedosa tecnología. Para 2035 la computación cuántica podría alcanzar un valor de entre 28 mil y 72 mil millones de dólares, mientras la comunicación cuántica producirá entre 11 mil y 15 mil millones de dólares, y la detección cuántica, un mínimo de 7 mil a un máximo de 10 mil millones de dólares, esto es, hasta 97 mil millones de dólares. “Prevemos que para 2040 el mercado total de la tecnología cuántica podría alcanzar los 198 mil millones de dólares”, señalan los especialistas.
El panorama pinta de forma tan estupenda que en 2024 los inversores destinaron casi 2,000 millones de dólares a las llamadas startups de QT en todo el mundo, un aumento del 50 por ciento si esta cifra se compara con los 1,300 millones de dólares que se invirtieron en 2023.
Soy un creyente
Entre los más connotados creyentes del éxito de las tecnocuánticas startups en 2024, se incluyen “la alianza de SoftBank con Quantinuum y la inversión de Aramco en Pasqmal. La colaboración del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada de Japón con QuEra e IonQ y la alianza de la Autoridad de Inversiones de Qatar con Alice & Bob, son otros ejemplos de importantes inversiones en este ámbito”, establecen los investigadores.
México está avanzando en el campo de la tecnología cuántica, con iniciativas de investigación, formación de talento y exploración de aplicaciones en diversos sectores, con el objetivo de aprovechar su potencial para el desarrollo económico y social del país.
La UNAM lanzó el programa QUANTUM@UNAM 2025 para celebrar el Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuántica, con actividades que incluyen congresos, charlas y visitas a instituciones de investigación.
En entrevista para la revista Ciencia UNAM, la doctora Ana María Cetto, investigadora del Instituto de Física de la UNAM, expuso: “La ciencia y la tecnología cuánticas están en todos los ámbitos de la vida de la sociedad humana, del desarrollo tecnológico y del sistema productivo, lo cual tiene un impacto muy positivo en nuestras economías y eso es algo que llama mucho la atención de los países.
“Si nos quedamos fuera vamos a seguir dependiendo de las tecnologías de otros países. Entonces, esta es la oportunidad para que también desarrollemos nuestras propias capacidades de producción científica y de desarrollo tecnológico.”
Ulises Ladislao/Los Ciertos datos
