Una herramienta indispensable para toda empresa es, sin duda, una PC cuyo rendimiento favorezca la aceleración y cumplimiento de los procesos del negocio. Si bien hay muchos factores que pueden influir al momento de seleccionar el dispositivo ideal, la capacidad de procesamiento y la seguridad de datos siguen siendo la principal preocupación para cualquier organización.
Un buen punto de partida para este análisis son los resultados de pruebas comparativas de rendimiento, las cuales sirven como una referencia clave para seleccionar un equipo que se convertirá en el aliado de los colaboradores. Sin embargo, si no se aplican de forma adecuada, podrían no ser suficiente para tener una imagen completa del rendimiento. Por ello, Hiram Monroy, Senior Comercial Sales Manager en
AMD para México, Centroamérica y el Caribe, brinda una serie de recomendaciones para asegurar que esta elección sea la más idónea para las necesidades presentes y futuras de la compañía.
- Basarse en las especificaciones físicas
Tradicionalmente, las empresas han utilizado varias especificaciones físicas, como la frecuencia del procesador y el tamaño de la caché, para determinar el rendimiento de la PC. Sin embargo, este puede no ser el parámetro más confiable, ya que el equipo puede tener dos procesadores que operan con la misma frecuencia y mostrar un rendimiento dramáticamente diferente debido a la eficiencia de sus implementaciones subyacentes, algo que se mide como “Instrucciones por reloj” (IPC).
El segundo problema es que, en la mayoría de los procesadores modernos, la frecuencia no es una constante. En estos equipos, la frecuencia está limitada por consideraciones térmicas y variará drásticamente según el tipo de tarea que se realice, la duración de esta, la cantidad de núcleos que se utilicen, entre otros.
- Pruebas en tareas reales
Las aplicaciones modernas son muy complejas e incluyen funciones que implican mostrar gráficos en la pantalla, leer datos del almacenamiento o incluso de la red. Una de las mejores formas de evaluar el rendimiento de una nueva PC es realizar una prueba en circunstancias reales, es decir, al realizar las tareas cotidianas en el entorno de trabajo.
Sin embargo, más allá de las pruebas de usuarios individuales, lo ideal sería que los desarrolladores internos tomaran información de los usuarios y crearan scripts “personalizados” para medir el rendimiento de la aplicación de una manera que coincida con las prioridades de esos usuarios. Este enfoque puede contribuir a obtener mediciones de desempeño más consistentes y proporcionar resultados repetibles.
- Pruebas comparativas o benchmarks
Por lo general, se emplean dos tipos de tests para evaluar el rendimiento de la PC: “sintéticos” y “basados en aplicaciones”. Ambos pueden ser útiles para la toma de decisiones. Analizar estos resultados individualmente puede ser engañoso, por lo que, para mitigar este riesgo, debe contarse con múltiples puntos de referencia que permitan obtener una imagen más amplia y confiable del desempeño.
Es importante recordar que un buen análisis comparativo debe ser lo más transparente posible.
- Potencial de rendimiento
Las pruebas basadas en aplicaciones ayudan a comprender si las cargas de trabajo que se utilizan coinciden con el uso de la organización; mientras que las evaluaciones comparativas sintéticas miden el potencial de rendimiento general de un componente o plataforma específica. Es decir, permiten calcular su capacidad multiproceso, por lo que se pueden usar para predecir hasta qué punto dicho componente o plataforma puede ofrecer esa funcionalidad.
Con los puntos de referencia sintéticos, es importante evitar el uso de una medida superficial de rendimiento. Los procesadores individuales, incluso en la misma familia, pueden variar en la forma en que manejan hasta la más pequeña parte del código. Una puntuación de referencia sintética debe comprender varias pruebas individuales, ejecutando más líneas de código que ejercen diferentes cargas de trabajo.
- Comparación de la multitarea
Los puntos de referencia de aplicaciones suelen presentar dificultades para simular la carga de trabajo de escritorio en una oficina moderna multitarea. Esto debido a que ejecutar varias aplicaciones en simultáneo puede agregar un margen de error mucho mayor.
Por esta razón se recomienda considerar las puntuaciones de referencia sintéticas y las basadas en aplicaciones. Al ponderar ambos vectores se obtiene una lectura más real del rendimiento de una plataforma o componente específico.
- Errores de medición
Cualquier medición siempre tendrá un margen de “error”, que puede variar de una prueba a otra. La mayoría de los puntos de referencia manejan un rango de error general de 3-5%, causado por una variedad de factores, que incluyen las limitaciones del tiempo de medición. Es así como será clave tener en cuenta esta brecha al establecer requisitos en las solicitudes de compra.
- Otras consideraciones
Los puntos de referencia son una parte sustancial de la evaluación de un sistema. Sin embargo, estas poderosas herramientas pueden tener algunas limitaciones como:
- El rendimiento comparativo medido puede variar según el sistema operativo (SO) y la versión de la aplicación.
- Otras condiciones pueden afectar las puntuaciones, como las tareas en segundo plano, la temperatura ambiente y las características del sistema operativo.
Evaluar correctamente el desempeño no es una tarea sencilla, aunque seguir estas recomendaciones ayudarán a avanzar en la dirección correcta. Existen varias técnicas que puede utilizar una organización para determinar qué sistema cubrirá mejor sus necesidades, sin embargo, el mejor paso en cualquier proceso de selección es permitir que grupos de usuarios “prueben” los sistemas en su entorno de trabajo real.
Sin importar que utilicen evaluaciones comparativas, scripts de aplicaciones o pruebas organizativas para medir el rendimiento, la serie de procesadores AMD Ryzen PRO 4000 ofrece nuevos niveles de velocidad y eficiencia para satisfacer las necesidades de los trabajadores actuales. En el uso diario de estas soluciones, personas y organizaciones pueden comprobar el rendimiento de un dispositivo portátil diseñado para cubrir los requisitos informáticos actuales, junto con la potencia para responder de manera eficiente las demandas comerciales futuras.