40% de trabajadores se sienten más seguros cuando teletrabajan

 

Fujitsu realizó un estudio sobre el impacto del teletrabajo en tiempo de Covid-19, éste desvela un importante dato y es que 68% de los trabajadores se sienten más seguros para tomar decisiones cuando trabajan en remoto y, por ello, la mayoría piden mantener esta práctica una vez superada la crisis de COVID-19 y cerca de la mitad se sienten más empoderados, autónomos y confiados. Asimismo, a nueve de cada 10 le gustaría continuar con este modelo (al 51% libremente y al 24% entre una y dos veces por semana) y además, 83% asegura que ha podido conciliar, en mayor medida, gracias a la flexibilidad horaria.

 

Este último dato es bastante revelador, si se tiene en cuenta que 69% declara tener cargas familiares en casa durante el confinamiento. No sólo se observan mejoras a nivel de trabajo individual sino también a nivel de equipo y de relación con clientes.

 

Resulta paradójico encontrar que 57% de los encuestados está de acuerdo, afirmando que el teletrabajo intensivo ha unido al equipo de trabajo; se han incorporado cambios positivos en las maneras de trabajar y se sienten satisfechos con el entorno tecnológico proporcionado.

 

Una de las principales consecuencias laborales después de la crisis del SARS-CoV-2 es la aceleración en la adaptación al teletrabajo, así como los beneficios en la excelencia de las tareas realizadas: productividad, efectividad, flexibilidad de horario y mejor conciliación con la vida personal.

 

  • En la dimensión grupal, 41% de los encuestados está de acuerdo con que el teletrabajo intensivo ha unido al equipo y existe un elevado sentimiento de orgullo, manifestando 71% de los encuestados que su empresa ha reaccionado de manera ejemplar.
  • 63% de las personas consultadas se siente capaz de generar una relación profesional virtual de confianza, cercana, a la par que informal, con sus clientes por videoconferencia.
  • Las mujeres afirman, con 47,25%, que son más autónomas trabajando en remoto que los hombres, si bien parece que se concentran más los hombres con 32%.

 

El incremento de autonomía que arrojaban las cifras de la dimensión individual parece en línea con el mayor empoderamiento percibido, en 40% de los casos, para la toma de decisiones y resoluciones de dificultades. Una vez más, este es un factor determinante de la satisfacción del trabajo de un empleado. En cuanto a la confianza recibida, en la mayoría de los casos (54%) no se presenta variación respecto a escenarios anteriores.

 

Si unimos estas mejoras en las dinámicas de equipo a la mayor productividad, flexibilidad y conciliación percibida a nivel individual, parece razonable que los encuestados se sientan optimistas a la hora de visualizar las condiciones de un escenario post COVID-19. Un 84% de los empleados que atendieron la encuesta se sienten confiados en que los cambios positivos perdurarán en el tiempo y 97% creen que habrá una mayor adopción de trabajo flexible en la compañía, a causa de esta situación.

 

La celeridad con la que Fujitsu adoptó las medidas de teletrabajo para la mayoría de su plantilla se ve reflejado en 95% de los encuestados, que manifiestan su satisfacción con la reacción de la empresa.

 

“Llevábamos muchos años dando vueltas a la solución del teletrabajo en modo beta, pero la realidad del COVID-19 ha forzado a saltar muchos pasos e improvisar prácticas que, desde el punto de vista del trabajador resultan muy positivas, según varios datos”, explica Maribel Labrado.

 

Otra de las consecuencias del cambio “oficina por hogar” es que las videoconferencias han sustituido, con éxito, las reuniones presenciales con clientes, si bien parecen resultar más ágiles y efectivas, según este análisis. 83% de los encuestados/as se siente capaz de generar una relación profesional virtual de confianza, cercana, a la vez que informal, con sus clientes. El uso de las videollamadas resulta ser un instrumento habitual en las relaciones con clientes, sólo 7% manifiesta no utilizarlo habitualmente. 75% de los encuestados/as anticipa un mayor uso de mecanismos de relación virtual con sus clientes en un futuro.

 

“A la luz de los resultados obtenidos, se puede corroborar que la práctica de teletrabajo intensivo y masivo puede influenciar de manera positiva la participación y el nivel de compromiso de los empleados”, concluye Labrado, que añade que “podrá trabajarse la medición de impacto en estos escenarios futuros, la investigación sobre modelos de cambio cultural y nuevos estilos de liderazgo, como líneas de trabajo futuras y complementarias”.

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