Videovigilancia en hospitales, una opción rentable

 

La violencia en el lugar de trabajo continúa siendo una gran preocupación y el ecosistema del sector salud no es una excepción. Una encuesta realizada por la Asociación Internacional para la Seguridad Sanitaria (IAHSS) informó que la tasa de violencia en los centros de atención sanitaria aumentó 25% de 2012 a 2013, y sólo en Estados Unidos se incrementó el 40%.

Además, el hurto de insumos hospitalarios y de equipos valiosos es una práctica frecuente en muchos países. Se calcula que más de 3 mil artículos comprados regularmente por los hospitales tienen uso doméstico y corren el riesgo de ser hurtados, incluyendo medicinas, equipo médico y otros materiales.

A decir de la empresa especializada en seguridad, Axis, esta situación tiene su raíz en varios factores: el decreciente financiamiento público dirigido al sector y los recortes de recursos que fuerzan a los pacientes con conductas violentas a ser admitidos en organizaciones que no se especializan en salud mental, causando preocupaciones e incidentes. La realidad es que las instituciones ya están tomando precauciones, a través de la tecnología, para hacer de la protección de sus pacientes y el personal una prioridad.

Aquí la videovigilancia puede jugar un papel fundamental para solucionar los mayores desafíos de la industria de la salud. Así como la industria hotelera utiliza las cámaras no sólo por razones de seguridad, sino también para mejorar la calidad del servicio al cliente, los centros de salud están aplicando poco a poco este concepto a través del uso de tecnologías de video en red, audio y control de acceso para mejorar su gestión y el servicio.

Consecuentemente, los establecimientos de salud que adoptan una postura de interés por el estudio y aplicación de nuevas tecnologías tienden a estar más aptos para la prestación de una mejor atención y cumplimiento de las expectativas de las personas. “Más que eso, permiten reducir pérdidas, identificar anticipadamente riesgos, y hasta perfeccionar continuamente sus equipos. Las cámaras, que antes servían para componer el sistema de CCTV del hospital, se están transformando en dispositivos de captura de datos y comunicación en la red. Esa comunicación puede reforzar la satisfacción y, sobretodo, viabilizar procesos más automáticos, seguros y eficientes”, advierte Francisco Ramírez, Country Manager para México Centro América y Caribe de Axis.

Los hospitales comienzan a visualizar la videovigilancia como una herramienta versátil dentro de la red de TI, junto con otros elementos conectados como sistemas de control de acceso y sonorización, que están liderando una transición tecnológica. En el futuro, según Axis, las instituciones dispondrán de cámaras que captarán datos de forma continua para evaluar riesgos, generar alertas automáticas, agilizar procesos sin la intervención humana, analizar y cruzar grandes volúmenes de datos como un verdadero cerebro rigiendo toda la operación hospitalaria.

Por otro lado, tanto las universidades con carreras en el área de la salud como centros médicos y hospitales tecnológicamente avanzados han recurrido al video en red para mejorar la formación de los estudiantes o brindar educación continua a los profesionales contratados. Esa propuesta está beneficiando, por ejemplo, a estudiantes de medicina en la ciudad de Londres, en Canadá, durante el aprendizaje de su oficio. Ellos reciben retroalimentación sobre los errores y aciertos en su trabajo a partir de cámaras de monitoreo de alta resolución y audio captado por micrófono. Funciona así: durante una simulación clínica, los alumnos interactúan con actores que se hacen pasar por pacientes en situaciones que requieren de cuidado médico. El profesor observa todo desde la sala contigua, para después mostrar a los alumnos su desempeño.

En términos de desafíos del sector, especialmente en hospitales y clínicas públicas, uno de los grandes retos consiste en el registro de la presencia de profesionales que, dependiendo de la legislación, pueden no ser obligados a hacer cualquier registro activo de su presencia en el turno. Una de las formas para dar solución a estas situaciones es el uso de una solución de reconocimiento facial.

Sin ninguna necesidad de contacto, el funcionario tendrá su imagen captada en los puntos de acceso al hospital, con el respectivo registro de día y horario del arribo. Los mismos puntos pueden tener cámaras que observen la salida, en sentido contrario. Todos los videos son factibles de ser investigados a partir del nombre o de otros datos de los funcionarios.

Para concluir, dice Francisco Ramírez, es importante mencionar que las imágenes capturadas por las cámaras en un hospital son de naturaleza sensible. Los pacientes se encuentran en situación de fragilidad física y mental, y en algunos casos la discreción sobre la presencia del paciente en el hospital es crítica. Cabe al hospital preservarlo, y al sistema de videovigilancia permitirlo.

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