Invertir en edificios de hospitales acelera curación de pacientes

De acuerdo con un análisis del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2023, en materia de salud, se proyectó una asignación de $874 mil 796 mdp, que representa un aumento de 5.7% en términos reales en comparación con lo aprobado para 2022. Para la función salud, destaca el mayor presupuesto de la última década, y una inversión pública de $30 mil 498 mdp para obra pública, capital y otras partidas de inversión. En contraste, en programas presupuestarios enfocados al suministro de medicamentos y vacunación se plantean recortes de recursos

 

El entorno físico y la salud

Calidad del aire. Temperatura. Ausencia de moho. Iluminación natural o artificial. Limpieza. Contacto con la naturaleza. Uso de colores con impacto positivo. Inteligencia de diseño. Todos estos elementos influyen en la recuperación de la salud de los pacientes hospitalizados y en la preservación de la calidad de vida de los profesionales de la salud. Pero, lamentablemente, los edificios que albergan los hospitales mexicanos no siempre se diseñan o renuevan teniendo en cuenta la salud de estos edificios.

 

De acuerdo con Luis Arís, Gerente de Desarrollo de Negocios en Paessler Latinoamérica, en la era de la medicina de precisión, el entorno físico donde se inserta el paciente debe contribuir a reducir los riesgos, el estrés y aumentar la esperanza.

 

El enfoque de la medicina de precisión está en el paciente. Esta estrategia se basa en cuatro “P’s”: Predictiva, una visión temprana de los riesgos para la salud del paciente; Preventiva, que indica qué acciones tomar para evitar el problema de salud; Personalizada, la capacidad de llegar a los detalles de la historia clínica del paciente. Y, finalmente, Participativa. En este caso, se trata de darle al paciente el control de sus datos, para que sea él mismo el que se dedique a mejorar su estado físico.

 

La medicina de precisión está estrechamente ligada al estandarte de Smart Hospitals, un mercado que, según una encuesta realizada por Juniper Research en enero de 2022, tendrá un valor de $59 mil millones de dólares para 2026. El objetivo es alinear el enfoque en el paciente con un hospital inteligente, hecho a la medida de las necesidades de la persona.

 

Contamos con excelentes hospitales reconocidos internacionalmente en México. Según el ranking de Statista Research Department publicado en julio 2023, el Hospital Médica Sur, localizado en la Ciudad de México, fue considerada la mejor institución hospitalaria del país, con una puntuación de 94.49 puntos. Todas las instituciones dentro del top cinco de hospitales y clínicas de mayor calidad se ubican en la CDMX: Centro Médico ABC Campus Santa Fe (93.6); Centro Médico Nacional Siglo XX1 Del IMSS (92.3%); Centro Médico ABC Campus Observatorio (92.12); y el Centro Médico Nacional La Raza del IMSS con 91.66.

 

Los hospitales que tienen un excelente desempeño no sólo tienen que ver con la atención al paciente sino con la modernización hacia el modelo de hospital inteligente. Es parte de este camino para repensar la salud del edificio, vista por los organismos certificadores del sector hospitalario como un elemento crítico para promover el bienestar de los pacientes y del equipo de salud. Por ejemplo, los hospitales miden infecciones pulmonares relacionadas con problemas respiratorios que pueden ser causados por fallas en la ventilación del ambiente.

 

Sensores en edificios hospitalarios

Desde la pandemia, la digitalización de los procesos hospitalarios en México avanzó mucho. Pero aún queda trabajo por hacer en relación con los sensores y el monitoreo predictivo de los entornos físicos de los hospitales.

 

Los hospitales son entornos muy complejos en los que es fundamental mantener la temperatura, la humedad, la presurización, la calidad del aire y la iluminación precisas las 24 horas del día, los 7 días de la semana. El uso de tecnología para garantizar condiciones ambientales constantes también es crucial para la estabilidad de los productos farmacéuticos. Un mal control de la temperatura puede ser perjudicial para la eficacia de los medicamentos, y el costo de volverse inutilizables puede ser muy alto.

 

Algunos medicamentos deben congelarse a -15°C o menos, algunos deben refrigerarse entre 2 y 8 °C y algunos no requieren almacenamiento en frío, pero deben mantenerse en un lugar fresco y seco, lejos de la luz brillante o del Sol. Mantener estos controles ambientales precisos es esencial en los hospitales.

 

Centrarse en la experiencia del paciente

Arís señala que los sistemas de gestión y control de edificios (BMCS) están diseñados para hacer frente a este desafío. Los gerentes de las instalaciones hospitalarias deben analizar continuamente los datos ambientales y de control, predecir fallas, responder a condiciones cambiantes e informar de acuerdo con los requisitos de cumplimiento normativo de la industria de la salud.

 

Con la satisfacción del paciente y los resultados de salud impulsando sus resultados más que nunca, los hospitales están buscando formas de mejorar la experiencia del paciente. El rendimiento de sus edificios y sus instalaciones de almacenamiento médico es fundamental para lograr este objetivo.

 

Los BMC modernos recopilan datos generados por dispositivos IoT o IoMT (Internet of Medical Things), además de interoperar con otras plataformas digitales. Al hacerlo, brindan una descripción general del rendimiento de los sistemas que afectan todo, desde el control del clima hasta la iluminación.

 

Este nivel de integración y control centralizado es uno de los puntos fuertes del hospital inteligente.

 

Un desafío adicional es el hecho de que muchos hospitales tienen instalaciones distribuidas en diferentes ubicaciones geográficas. Administrar múltiples edificios en múltiples vecindarios, ciudades o estados es un desafío común. Estas redes complejas deben monitorearse de manera centralizada, ya que muchas instalaciones hospitalarias remotas carecen de personal de TI.

 

La interdependencia entre hospitales inteligentes y BMCS

En todo el mundo, los sistemas aislados están dando paso a BMC inteligentes capaces de respaldar la eficiencia energética y la gestión totalmente predictiva del entorno mexicano.

 

El análisis de los datos de rendimiento de los equipos distribuidos en todos los espacios del hospital es fundamental en este viaje. El objetivo es programar el mantenimiento para que se lleve a cabo cuando el sistema de monitoreo informe problemas de rendimiento del equipo, en lugar de depender de programas fijos o corregir fallas después de que el problema ya haya ocurrido.

 

Al recopilar los datos y completar el análisis, los administradores de las instalaciones del hospital pueden programar el mantenimiento de manera más eficiente y tener la flexibilidad necesaria para minimizar los impactos en los pacientes y el personal médico.

 

Todos estos objetivos requieren que los hospitales vayan más allá de las soluciones de monitoreo ad hoc enfocadas en ciertos tipos de equipos o espacios hospitalarios. Quien disponga de una plataforma de monitorización integrada optimizará el tiempo de sus profesionales de gestión y obtendrá una visión predictiva del complejo entorno hospitalario. Será más fácil mantener las condiciones ambientales precisas típicas de un hospital inteligente.

 

Este enfoque de monitoreo centralizado del edificio del hospital y sus equipos y sistemas transforma el hospital en un entorno personalizado según las necesidades del paciente y los profesionales médicos. Quien gana con esto es México y toda persona que necesite ayuda para recuperar su salud, concluyó Arís.

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