Esenciales, Servicios Administrados de Nube

 

La penetración y éxito de la nube en la última década es incuestionable. Hoy por hoy, es prácticamente imposible leer una publicación de tecnología que no cubra el crecimiento, innovación o casos de uso emergentes apalancados por la nube. En este sentido, entre sus predicciones para 2019 y 2020, IDC  indica que seguirá cambiando la forma tradicional de adquirir infraestructura y destaca que las organizaciones están optando por esquemas más flexibles y ágiles, basados en la nube: la firma analista vaticina un aumento de 37% en el almacenamiento en la nube, lo cual obedece justamente al entorno altamente cambiante y a esa búsqueda de mayor flexibilidad. En la misma línea el Reporte de Administración de Datos en la Nube 2019 de Veeam señala que las principales razones por las que el 64% y el 53% de sus encuestados en México usan estrategias de software como servicio (SaaS) y recuperación ante desastres como servicio (DRaaS), respectivamente, son de hecho la fiabilidad, protección y flexibilidad de los datos.

 

Si bien para la mayoría la palabra “nube” es sinónimo de Amazon Web Services, Microsoft Azure y Google –lo cual tiene sentido pues son, por mucho, los proveedores más reconocidos y exitosos en la nube pública de híper-escala–, estos líderes de la industria no están destinados a dominar completamente el mercado. No sólo hay bastante lugar para los Proveedores de Servicios Administrados de Nube (MCSP), sino que además existen múltiples razones por las que son esenciales y, frecuentemente, la mejor opción para la mayoría del mercado. A continuación, las 4 más importantes:

 

  1. La infraestructura de nube pública requiere experiencia específica

En ocasiones, las organizaciones tienen la falsa idea de que pueden recoger su infraestructura local y simplemente llevarla a la nube pública de gran escala. Si bien a menudo ésta ha sido la promesa, y la infraestructura general es similar, la realidad es que muchos elementos básicos, como los planos de control, las redes y la seguridad, son lo suficientemente distintos como para que surjan desafíos importantes muy pronto.

 

La elección de un MCSP ayuda en una de dos maneras: a que el entorno de servicio alojado refleje de forma muy cercana el entorno local, o a que un servicio administrado sea un eficiente intermediario de la nube pública, introduciendo la experiencia necesaria en la nube para integrar dos entornos diferentes. En un ecosistema en el que el time-to-offering es una ventaja competitiva esencial, este valor no puede subestimarse. De hecho, es muy probable que la comunidad de MCSP evolucione hasta convertirse en un intermediario de primera línea para las nubes públicas de híper-escala, al tiempo que facilita y gestiona el entorno híbrido y la transición.

 

  1. La economía de nube necesita ser administrada de forma efectiva

Una de mis declaraciones favoritas es: “La nube no es una organización de beneficencia”. La capacidad de la nube para generar ganancias se basa en su funcionalidad de superponer el margen. Si bien la nube pública puede ser muy efectiva para cargas de trabajo elásticas con alto grado de variabilidad, puede ser significativamente menos rentable para migrar cargas de trabajo a una ubicación remota o para aprovechar un servicio preconfigurado en cargas de trabajo estáticas con necesidades de infraestructura predecibles.

 

Como las diferentes nubes públicas compiten por el dominio del mercado y los clientes eligen qué cargas de trabajo se adaptan mejor a los beneficios de este tipo de nubes, los MCSP ofrecen la posibilidad de abstraer la carga de trabajo a la nube pública, al tiempo que monitorean de cerca los costos y sacan el mayor provecho de los datos y servicios con base en el retorno de inversión (ROI) de los clientes. Éste es un valor agregado distinto y definido que la mayoría de las organizaciones no pueden medir ni reconocer.

 

  1. Muchos servicios ofrecen una experiencia de usuario final superior en un modelo descentralizado

Hay una verdad simple en el ecosistema de TI: la red importa. Las organizaciones suelen encontrar que el tamaño del ancho de banda y la latencia entre la oferta de servicios y el usuario son factores limitantes. Si bien a veces es posible (aunque costoso) aumentar el ancho de banda, no lo es acelerar la velocidad de la luz. Ambos factores tienen un impacto absoluto en los servicios y han llevado a la creación de categorías tecnológicas completas, como las redes de distribución de contenido (CDN). Si fuera posible enviar datos desde unos pocos nodos de distribución de híper-escala centralizados, no habría necesidad de una CDN, pero éstas han prosperado y siguen haciéndolo. ¿Por qué? Los asuntos de red y los modelos descentralizados pueden ofrecer una experiencia superior.

 

Muchas de las nubes públicas de gran escala reconocen esto, e incluyen ofertas que colocan pequeñas cantidades de cómputo al borde, ya sea en el centro de datos del cliente o en la locación de un socio regional. Si bien esto brinda la oportunidad de mejorar la prestación de servicios, el modelo de negocios de la nube pública de gran escala no está alineado con las redes descentralizadas, ya que intentan aprovechar las economías de escala para mantener los precios bajos. Esto deja un espacio para que el MCSP añada infraestructura en un modelo descentralizado acoplado libremente con servicios desde una nube pública central.

 

  1. Los clientes deben centrarse en su negocio central

La falta de enfoque suele ser el declive de muchas empresas; intentan gestionar y ejecutar demasiadas cosas a la vez. Si se asocian con un MCSP, son capaces de consumir los resultados de TI a través de un Acuerdo de Nivel de Servicio (SLA), lo que libera recursos internos valiosos permitiéndoles centrarse en las tareas principales del negocio. Es un hecho que múltiples funciones de TI, como el e-mail y los servicios de comunicación, se entregan frecuentemente vía un socio de confianza, y la extensión de este modelo hacia los servicios de infraestructura y plataforma tiene un buen sentido comercial: el socio MCSP cumple con su competencia central mientras la organización es libre de centrarse en la suya.

 

Es claro que la industria está pasando por una transformación con la adopción de la nube. Con todo, sería un error pensar que el resultado neto de esta evolución consiste en examinar únicamente a los principales proveedores de nube pública. Un socio MCSP de confianza, que entienda el negocio, es sin duda la opción más inteligente en esta revolución de la nube.

 

Danny Allan, Vicepresidente de Estrategia de Producto de Veeam

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