¿Cómo está cambiando nuestra relación con los dispositivos?*

El número de dispositivos electrónicos, conexiones a internet y usuarios de redes sociales se incrementaron muy rápidamente el año pasado. Para el caso de Colombia se registraron 1,1 millones de nuevos dispositivos móviles, y 1.3 internautas adicionales. Pero la lectura detrás de estas cifras es cómo estas personas están relacionándose con estos dispositivos ahora, y cómo desde compañías como Avaya, podemos optimizar o facilitar estos nuevos usos y dinámicas entorno a la tecnología.

Por ejemplo, es común escuchar cómo muchas personas decidieron optar por nuevos dispositivos para trabajar desde casa, para monitorear su salud o para comunicarse con amigos y familiares durante los largos periodos de aislamiento. Pero alguna vez nos hemos preguntado ¿a cuántos dispositivos permanecemos conectados? ¿cuántos dispositivos tenemos ahora mismo en nuestro escritorio? Y ¿qué tan necesarios son?

Al hablar de herramientas que se integran en las labores diarias para lograr experiencias profesionales de calidad tanto en la presencialidad como en el trabajo remoto, no hay que dejar de lado dos puntos fundamentales que garantizan el éxito: Las conexiones y las aplicaciones que se utilizan.

En los tiempos modernos, es tan importante hablar de la calidad de los dispositivos como de las aplicaciones que los complementan. Más allá de establecer un canal de comunicación entre dos puntos, la efectividad también está marcada por la forma en que las soluciones adaptadas permiten responder a diferentes necesidades, y disponen de la suficiente inteligencia y autonomía para favorecer las experiencias diarias bajo cualquier contexto.

El avance no consiste en tomar un dispositivo y adaptarlo a las necesidades propias, por el contrario, el camino más funcional es acceder a una solución que ya cuente con la inteligencia, las aplicaciones y plataformas integradas, y que desde el primer momento asegure una experiencia totalmente integral. Y esta es precisamente la apuesta dela empresa, un mundo alineado que disponga de dispositivos de punta pero también de las plataformas que permitan aprovecharlos al máximo.

Cada persona, empresa o industria tiene necesidades diferentes y ambientes de trabajo diversos, por lo que las herramientas deben ser tan dinámicas y completas que se pueden acomodar a cualquier situación. Además de las colaboraciones, se debe garantizar el acceso total a la información en el momento o lugar que se requiera y brindar ayuda que esté alineada con las estrategias de negocio para tomar decisiones con rapidez, y sobre todo, que la experiencia del emisor sea tan satisfactoria como la del usuario final o interlocutor, sin importar si se está a distancia, en una habitación pequeña o un gran auditorio.

La clave es poder contar con dispositivos intuitivos, flexibles y a la mano que sean adecuados para establecer comunicaciones, atender reuniones, pero también que garantice el acceso a todas las plataformas, aplicaciones y documentos necesarios en el día a día. Un dispositivo que sea inteligente e integrado a nuestra realidad.

 

El papel de la Inteligencia Artificial

Además de poder realizar todas las actividades básicas como recibir correos electrónicos, enviar mensajes instantáneos o enlazarse por video llamada, complementar estas aplicaciones con Inteligencia Artificial (IA) también da la oportunidad de utilizar recursos como comandos de voz o transcripciones al instante, lo que mejora la experiencia tanto interna como externa para los clientes finales.

Enojarse por el ladrido de los perros, porque alguien pasa vendiendo productos o un avión interfiere la comunicación por el ruido o sonido ambiente, ya es cosa del pasado con herramientas que se basan en los avances tecnológicos que favorecen la relación con las personas.

La experiencia del usuario también debe simplificarse. Si es necesario visualizar un contenido mayor en un monitor externo, de una manera mejor, desde una posición mejor, es posible integrar y mejorar la interacción durante una reunión.

En un universo que piensa con firmeza en el presente pero también en el futuro, es esencial tener claridad de que en caso de necesitar una adaptación, mejorar la calidad del audio o intensificar la integración es posible sin necesidad de cambiar toda la infraestructura. Por ejemplo, si se habla de un teléfono IP, no necesariamente se requiere de un switch para comunicarse, pues simplemente conectándolo a una fuente de alimentación o wi-fi, ya se cuenta con audio.

Para las situaciones en los que es necesario tener conectado un solo dispositivo, el fabricante cuenta con diferentes soluciones para abordar los variados perfiles de usuario y necesidades. De igual forma en el caso de las empresas, donde es posible abarcar distintos momentos. Por ejemplo, para una oficina que tendrá que readaptarse y expandirse, las soluciones que se ofrecen también permitirán lograrlo de una manera mucho más simplificada.

 

*Caio Moreno, líder de Portafolio de Dispositivos de Avaya para América Latina

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