Agroindustria mexicana requiere redes LPWAN

 

El sector agroindustrial es clave en el desarrollo de cualquier país, no solo por el hecho de que garantiza la supervivencia de sus habitantes, sino porque, además, su desempeño está directamente relacionado con el Producto Interno Bruto (PIB) de las naciones.

 

La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural destacó en abril de 2021 que el sector agroalimentario mexicano superó las expectativas sobre su desempeño en el 2020, y este año continuará jugando un papel sobresaliente como garante de la seguridad alimentaria y puntal en la recuperación económica del país. Durante la presentación de las Expectativas Agroalimentarias 2021, dijo que este año se prevé que el sector agrícola producirá 264 millones 700 mil toneladas; el pecuario, 24 millones 100 mil toneladas, y el pesquero y acuícola más de un millón 904 mil toneladas. El volumen total representaría un ligero avance respecto a 2020.

 

El comunicado también subrayó que, con un dinamismo positivo en el sector primario y agroindustrial, México se consolida como el tercer productor agropecuario de América Latina y el doceavo a nivel mundial, al registrar una producción agrícola, pecuaria y pesquera de 289.3 millones de toneladas en 2020 y se prevé llegar a las 290.7 en este año, con todo y la etapa de emergencia sanitaria.

 

Se trata de la industria que se ocupa del suministro, procesamiento y distribución de productos agrícolas y que está relacionada con la producción, el procesamiento y el envasado de alimentos a gran escala, utilizando equipos y métodos modernos, por lo que el uso de la tecnología es fundamental para el crecimiento agroindustrial.

 

El mercado disputado por la agroindustria mexicana es global y extremadamente ágil, y requiere que este sector esté continuamente involucrado en programas de innovación digital. Este es un gran desafío, dada la reducida digitalización de las áreas rurales mexicanas.

 

La investigación “Conectividad Rural en América Latina y el Caribe – Un puente al desarrollo sostenible en tiempos de pandemia”, realizada por el IICA, el BID y Microsoft, indicó que al menos 77 millones de personas en territorios rurales de América Latina y el Caribe carecen de conectividad con estándares mínimos de calidad. El IICA decidió poner el foco en la temática de las habilidades digitales para el uso efectivo de los recursos de las tecnologías de la información y la comunicación –y en los contenidos relevantes para incentivar el uso de esos recursos- en vista de su gran potencial transformador del conjunto de la vida en la ruralidad. En México los indicadores de Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) afirman que 70% del total de la población ya son usuarios de Internet.

 

Contar con una infraestructura digitalizada y conectada es fundamental para dar el salto hacia la agricultura de precisión, un método que tiene como objetivo gestionar el suelo agrícola de forma diferenciada y orientada a la máxima productividad. Para lograr estos avances, cada vez más gigantes de la agroindustria están instalando infraestructuras privadas, muchas de ellas basadas en nuevos tipos de redes con el uso extensivo de dispositivos IoT o Internet de las Cosas.

 

¿Cómo utilizan las tecnologías IoT los directivos de las empresas del sector? ¿Cómo se benefician de esta innovación los consumidores, cada vez más críticos y en busca de un consumo de alimentos sostenible? ¿Y cómo evita el IoT alejar a los agricultores de su responsabilidad social?

 

Vemos los resultados de esta tecnología, por ejemplo, en viñedos inteligentes, que proporcionan el mejor suelo fértil para buenas vides y, en última instancia, producen mejores vinos. Los efectos del calentamiento global se pueden ver en la viticultura. Esto ha llevado a los gerentes a buscar formas de lidiar con la posibilidad de un cambio climático rápido y condiciones climáticas más extremas.

 

En este contexto, cada vez más viticultores utilizan sensores IoT distribuidos por los viñedos. El objetivo es enviar datos ambientales, imágenes de drones e información sobre la composición de las hojas de parra a las plataformas ERP (Panificación de Recursos Empresariales) en la Nube. En estas plataformas, estos datos se visualizan y analizan, generando una mejor visión general de lo que está sucediendo en el campo, algo fundamental para la planificación del trabajo diario. Los análisis, por ejemplo, se pueden realizar con soluciones Power BI y con la ayuda de Cognitive Services.

 

Dispositivos IoT en viñedos: visión predictiva del estado del viñedo

Este enfoque crea valor para el negocio, agregando información adicional y brindando pronósticos sobre el estado del viñedo. Por lo tanto, con la ayuda de la infraestructura de IoT, los viticultores no solo pueden planificar mejor su trabajo diario, sino también saber que sus viñedos y uvas están siempre bien protegidos. La expansión de los entornos digitales en el campo está contribuyendo a la tranquilidad de los gerentes y al crecimiento de la agroindustria mexicana.

 

El ADN de este sector, basado en inmensas propiedades con escasa o nula estructura digital, ha llevado a los directivos a estudiar cuál es el mejor tipo de LPWAN (redes de área amplia de baja potencia, red WAN de baja potencia) para aplicar a sus propiedades y así conectar dispositivos IoT. LPWAN es un término genérico para cualquier red de comunicación inalámbrica con menos potencia que las redes más conocidas, como celular, satelital o Wi-Fi. Además, las LPWAN se comunican a mayores distancias que otras redes de baja potencia, como Bluetooth y NFC.

 

Agronegocios y las distintas tecnologías LPWAN: LoRA, Sigfox, MIOTY, NB IoT y LTE-M

  • LoRa: Con las etiquetas LoRa, es posible rastrear, por ejemplo, una manada que se mueve a lo largo de un vasto campo. Esto asegura la entrega de los datos más variados: la lectura de los datos puede indicar si un toro o una vaca está enfermo, atascado, perdido o muerto. La temperatura medida por el dispositivo IoT y transmitida por la etiqueta LoRa puede, por otro lado, indicar un toro muerto que, si no se detecta, podría propagar la enfermedad a otros. Un animal vivo (temperatura), sin embargo, estático (GPS), puede resultar lesionado o atascado. La red LoRa utiliza radiofrecuencia (espectro sin licencia) para transmitir datos de forma muy optimizada a distancias de hasta más de 15 kilómetros entre los puntos conectados. La batería del dispositivo LoRa puede durar hasta 10 años.

 

  • Sigfox: Esta tecnología es adecuada para aplicaciones con un ancho de banda extremadamente pequeño y presupuestos de energía igualmente limitados. Estas son las limitaciones típicas de la empresa agrícola. El objetivo es utilizar transmisores autónomos que no dependan de una fuente de alimentación. El punto especial de Sigfox es que es una red totalmente independiente para dispositivos IoT. Es un estándar abierto que opera en frecuencias sub-GHz (entre 868 y 928 MHz) y puede ser utilizado por cualquier proveedor de servicios inalámbricos, lo que facilita la conexión entre el campo y las redes de los operadores.

 

  • MIOTY: La solución de software MIOTY del Fraunhofer Institute utiliza tecnología que aumenta su alcance geográfico en 10 veces, en comparación con los sistemas inalámbricos convencionales de 868 MHz. Debido a que crea poca interferencia por sí mismo, el sistema puede admitir simultáneamente hasta un millón de transmisores. Por lo general, es una tecnología para uso masivo en grandes entornos que necesitan estar interconectados. MIOTY ofrece un funcionamiento prolongado de la batería, hasta varias décadas.

 

  • NB IoT (y LTE-M): Esta nueva tecnología de radio de banda estrecha ofrece servicios adecuados para un ancho de banda pequeño. Utiliza la infraestructura existente de operadores LTE y GSM para facilitar la comunicación con dispositivos IoT. LTE-M es parte de la versión 13 de los estándares 3GPP, compatible con las futuras redes 5G, para reducir el consumo de energía, reducir el costo de los dispositivos y permitir una mayor cobertura. Además, ofrece lo que quizás sea el nivel más alto de seguridad de todas las tecnologías LPWAN presentadas aquí. Dado el grado de competitividad del mercado global de agronegocios, el cuidado de la seguridad digital es un factor crítico en estos proyectos.

 

Es fácil ver que no existe una respuesta única a la demanda digital en el sector agroindustrial.

 

Cada uno de estos estándares de red (LoRa, Sigfox, MIOTY y NB IoT) se destaca en aplicaciones específicas. Este estudio requiere una mirada consultiva sobre el desafío de cada empresa agroindustrial y cómo enfrentarlo. La respuesta más probable se basará en un entorno híbrido, en el que se combinarán diferentes versiones de redes LPWAN para encender todos los sectores de la empresa, desde los campos de soya hasta los tractores. La presencia de soluciones de monitoreo de infraestructuras de “marca blanca”, capaces de controlar el comportamiento de dispositivos digitales con diferentes estándares es fundamental para el éxito de estos proyectos. Estas son las soluciones que consolidarán los KPIs críticos para la gestión empresarial.

 

Más que identificar la mejor LPWAN para el desafío de cada empresa agrícola, es esencial insertar esta decisión en un marco más amplio.

 

La continuidad del negocio depende del soporte a las plataformas ERP que controlan todos los aspectos de la agroindustria, el uso de soluciones de monitoreo que permitan la visualización de todo tipo de dispositivos IoT repartidos entre centros administrativos, pastos, plantaciones y silos y, finalmente, toda la infraestructura digital.

 

No es posible ignorar ningún elemento de este contexto. En 2021, la empresa agroindustrial que sabe cosechar el máximo valor de estas tecnologías seguirá conquistando mercados en México y en todo el mundo.

 

Luis Aris, Gerente de Desarrollo de Negocio de Paessler Latam

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